Bienvenidos al blog del Grupo Joven de la Real, Servita y Franciscana Hermandad de la Soledad, de la Vera Cruz y de San Cristóbal de Villarrubia de los Ojos. Esta herramienta virtual pretende ser el reflejo del emprendimiento personal que un grupo de jóvenes de la Hermandad de "los blancos" ha querido llevar a cabo para colaborar en estrecha unión con nuestra cofradía. A través de esta página queremos, además, haceros partícipes de todos los proyectos e iniciativas que nuestra Hermandad desarrolla o quiere poner en marcha en un futuro próximo, así como diferentes actos relacionados con la Semana Santa de Villarrubia, declarada de Interés Turístico Regional desde 2014, y la religiosidad del municipio. Ante cualquier duda, queja o sugerencia, podéis dirigiros a la siguiente dirección de e-mail: grupojovensoledadyvera-cruz@hotmail.es







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martes, 28 de marzo de 2017

Real, Servita y Franciscana, ¿por qué?

Este domingo, en el Cumplimiento Pascual, presidido por Fray José Luis de la Cruz Martín, Franciscano del Convento del Carmen de Guadalajara, se concedió a nuestra Hermandad, en nombre de la Orden Franciscana, el título de Franciscana por los pretextos históricos que posee nuestra Hermandad en relación a la Orden Franciscana.

Pero, además, de este título honorífico, nuestra Hermandad recibe también el de Real y el de Servita. Mediante el desconocimiento de algunos hermanos acerca de estos títulos, se ha decidido realizar esta entrada para explicar a nuestros hermanos el significado de éstos.
Comenzaremos por el primero de ellos, REAL, Servita y Franciscana Hermandad de la Soledad, de la Vera Cruz y de San Cristóbal:

En el año 2002, se invitó a la Casa Real Española y, en concreto, a los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía de Borbón, fuesen nombrados hermanos honorarios. La Casa Real contestó afirmativamente, aceptando tal petición. Por ello, desde el 10 de diciembre de dicho año, don Juan Carlos y doña Sofía son hermanos honorarios de nuestra Hermandad, título que comparten con Miguel Díaz Moreno, que, desde el año 1951, también lo es.
Así, con todo, en el año 2006, se solicitó la concesión del título de Real, que fue confirmado en el año 2010, por lo que desde entonces, nuestra Hermandad cuenta con este título, la única de Villarrubia de los Ojos, y concedido por su antigüedad de 400 años.

Siguiendo, ahora se detallará el título de SERVITA. Este título fue solicitado a la Orden de los Siervos de María por la antigua vinculación de nuestra Hermandad con esta Orden religiosa, pues el culto a la Virgen de los Dolores fue posible en nuestro pueblo gracias a ella. Existía en nuestra localidad la rama seglar de los Servitas, que le daban culto a la Virgen de los Dolores, imagen que estaba en la actual capilla de Jesús Nazareno. 
Esta Orden desapareció en nuestro pueblo, y los pocos miembros que quedaban, decidieron integrarse en la Hermandad mariana por excelencia en nuestro pueblo, que era la de la Soledad, por lo que a partir de entonces donaron la imagen de Nuestra Señora de los Dolores a nuestra Cofradía, y ellos se integraron en sus filas.

Así, en 2014, el de nuestro IV Centenario, ante esta relación, se decidió que se predicase un Septenario (Siete Dolores) a la Virgen en los días previos a la fiesta de la Asunción (15 de agosto), día de la procesión extraordinaria. Se escogió la figura de un Religioso Siervo de María para ello, el Delegado de la Orden en España, Fray Javier María Badillo, del Convento de San Nicolás de los Servitas de Madrid. Él sugirió a nuestra Hermandad la posibilidad de la concesión de este título, dado que nuestra Hermandad le debía a la Orden de los Servitas nuestra devoción por la advocación de la Virgen de los Dolores.

Por lo tanto, nuestra Hermandad se puso manos a la obra y presentó la documentación pertinente, para obtener la aprobación, la cual llegó el 18 de marzo de 2016, Viernes de Dolores. En la función a Nuestra Señora de los Dolores, el mencionado religioso daba lectura a la concesión del título de "Servita" y entregaba el documento acreditativo, así como una Corona Dolorosa para la Virgen de los Dolores, traída por dicha Orden desde Italia, donde tiene la Casa Madre.

Por último, el título de FRANCISCANA, como se ha comentado anteriormente, se concedió a nuestra Hermandad este fin de semana por varios motivos concurrentes. 
Nuestra Hermandad debe su difusión a los frailes franciscanos. Aunque fue fundada antes de que se creara en nuestro pueblo el convento franciscano del Corpus Christi, los moradores de este convento fueron los que potenciaron el culto a la Vera Cruz en nuestra localidad.
Tras varios siglos, los frailes fueron expulsados de nuestro pueblo, pero nuestra Hermandad siguió manteniendo su vinculación con la Orden Franciscana, pues junto a la ermita de la Virgen de la Soledad, nuestra titular, se construyó en 1885, un convento de religiosas clarisas franciscanas, que, desde entonces, se convirtieron en custodias de la Virgen. 

Al mismo tiempo, la rama seglar de la Orden Franciscana, la OFS (Orden Franciscana Seglar), ha compartido desde entonces su sede canónica con nosotros, la Iglesia de la Soledad, y la fraternidad de la OFS tiene como a una de sus titulares a nuestra Virgen de la Soledad. De ahí se tomó la decisión de solicitar el titulo de "Franciscana" para nuestra Hermandad, dado que desde sus orígenes hemos estado vinculados a esta Familia Religiosa en sus tres ramas (frailes, monjas y seglares).
Finalmente, éste fue concedido a finales del año 2016 y se hizo efecto el día 26 de marzo de 2017, en nuestro Cumplimiento Pascual a través de Fray José Luis de la Cruz, en nombre del Ministro de la Provincia de la Inmaculada Concepción de España.
Junto a este título de Franciscana, la Orden Franciscana Seglar de Villarrubia de los Ojos, le concedió a Nuestra Señora de la Soledad, el título de Reina y Madre Franciscana, que se une así al de Reina y Madre de Misericordia, que le fue concedido también por nuestro párroco el día de su coronación el pasado año, con motivo del 75 Aniversario de la llegada de la actual imagen de la Virgen. La Orden Franciscana Seglar le regaló a nuestra Virgen de la Soledad con motivo de la concesión de es título, una cruz de plata (el Crucifijo de San Damián) y un cuadro conmemorativo.

miércoles, 6 de febrero de 2013

El don de la Fraternidad: la alegría de ser Hermanos

El pasado día 3 de febrero, domingo, la Fraternidad de San Francisco de Asís, Nuestra Señora de la Soledad y Santa Isabel de Hungría, de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) vivía una jornada de fiesta.

Como la mies es mucha, el Señor enviaba nuevos obreros. 17 nuevos hermanos hacían su profesión en la Orden Franciscana Seglar y otros 5 hacían el rito de admisión. Una jornada festiva, sin duda, pues el Señor enriquecía nuestra Fraternidad con la llegada de estos nuevos hermanos, cuyas edades oscilan entre los 24 años de la más joven a los 70 de la mayor: Juliana, Julio, Julia, Jesús, María del Carmen, María de la Sierra, Mario, Encarnación, Felicia, Engracia, María Victoria, Juliana, Ángela, Ascensión, Mari Carmen, Tomás, María Isabel, Juli, Violeta, David, Jesús y Rocío.
  
 El acto de la profesión y del rito de admisión estuvo encuadrado, como no podía ser de otro modo, en el marco de la Eucaristía, la fuente de vida de todos los cristianos y, por tanto, fuente que calma la sed de los franciscanos seglares. Dicha Eucaristía, bajo la atenta mirada de Nuestra Madre, la Santísima Virgen de la Soledad, de San Francisco, Santa Clara y Santa Isabel de Hungría, estuvo presidida por don Jesús García Sosa, sacerdote natural de la localidad, cuya madre profesaba en la ceremonia, y que, evidentemente, no quiso perderse tal evento, y concelebrada por nuestro Asistente Espiritual, el Padre José Álvarez Alonso, Religioso Franciscano del Convento de San Francisco de Alcázar de San Juan, al que agradecimos de corazón su presencia, pues recientemente había sido sometido a una dura prueba médica en los ojos y a una operación quirúrgica, pero que no quiso perderse este momento tan importante para la vida de nuestra Fraternidad, que también lo es suya.



La ceremonia dio comienzo a las 10.30 horas, en la iglesia de la Soledad (Monasterio de Monjas Clarisas, sede de la Fraternidad). En la homilía el sacerdote tuvo palabras de ánimo y aliento para nuestro vivir cristiano según la Regla franciscana y exhortó en todo momento a llevar el Evangelio allá por donde fuésemos. La Misa estuvo preparada por los Hermanos de la Fraternidad (moniciones, lecturas, peticiones, ofrendas…) quienes arroparon con su presencia el comienzo de la nueva andadura de los nuevos miembros, en una iglesia de la Soledad repleta, que tuvo que abrir sus puertas porque no cabía la gente dentro de ella. Así mismo, nuestras Hermanas Clarisas estuvieron también acompañándonos con su presencia física y con sus cantos. 
Tras la comunión, el Padre José Álvarez, animó a los nuevos hermanos, los felicitó e hizo extensiva esta felicitación a toda la Fraternidad, agradeciendo a Dios y a nuestro Padre San Francisco el don de la vocación franciscana que ha prendido en este pueblo.



Por último, se dio a besar la del Reliquia del Lignum Crucis, unas astillas de la Cruz de Cristo que llegaron a la localidad de manera temporal gracias a nuestra hermandad, muy unida a la Fraternidad Franciscana, y que, gustosamente, fue cedida para esta ocasión por la Hermandad. Así la verdadera Cruz de Cristo, el Cristo pobre y crucificado al que seguía Francisco, también estuvo presente en este paso dentro de la vida franciscana de nuestros nuevos hermanos que, como Francisco, han dado su sí a Cristo, pobre y crucificado. 
Además, el pasado día 13 de enero la Reliquia de Lignum Crucis estuvo presente también en la Capilla de la Paz, donde se congregaron decenas de hermanos fieles que también pudieron venerar esta Reliquia de Primer Grado.


Desde aquí gritamos, como nuestro Padre San Francisco: “¡El Señor me dio hermanos!” Damos las gracias al Padre porque no deja de enviar obreros a la mies. Que Cristo y San Francisco sigan enriqueciendo cada día el don de su vocación.